Nuestra Historia

“Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.” Efesios 2:10 

Nuestra Historia

Nuestra Historia

En diciembre de 2019, Dios nos llamó a iniciar una iglesia. Dijimos sí, aunque eso significaba dejar 19 años de ministerio y un lugar que amábamos. Entonces llegó 2020 y la pandemia. En medio de la incertidumbre, Dios volvió a hablar: “Es ahora.”

 

Sin tener todas las respuestas, volvimos a decir sí.

Comenzamos 100% virtuales, confiando en que Dios edifica Su iglesia aun con las puertas físicas cerradas. En pocos meses, éramos ya 50 personas caminando juntas en fe. Después, Dios abrió la puerta para un lugar presencial, y hemos visto cientos de personas encontrar restauración, propósito y familia.

 

Movimiento Somos Iglesia nació en el corazón de Dios con un propósito claro: sanar la fe y traer esperanza en tiempos difíciles. Hoy estamos listos para recibirte, caminar contigo y ayudarte a descubrir el llamado y los dones que Dios ha puesto en ti.

 

Porque más que un lugar… somos iglesia.

Nuestros Valores

Ponemos nuestras prioridades siempre en este orden.

Valores de MSI

“Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente.”

  • Ponemos nuestras prioridades siempre en este orden.
  • Cada decisión la tomamos guiados por Su palabra.
  • Ponemos Sus propósitos por encima de los nuestros.

 “Sin una guía sabia, la nación cae; hay seguridad en tener muchos consejeros.”

  • Sabemos que no es solo algo que hacemos, es quiénes somos.
  • Influimos positivamente en quienes nos rodean.
  • Lideramos con humildad y propósito.

“Pues ni aun el Hijo del Hombre vino para que le sirvan, sino para servir a otros y dar su vida en rescate por muchos.”

  • Operamos a través del liderazgo de servicio.
  • Ponemos las necesidades de otros antes que las propias.
  • Atendemos a cada persona con respeto y dedicación.

“Y todo lo que hagan, háganlo de corazón, como si fuera para el Señor y no para los hombres.”

  • Representamos el reino de Dios en la tierra.
  • Damos lo mejor en cada tarea, grande o pequeña.
  • No nos conformamos con lo mediocre.

“Deben recordar las palabras del Señor Jesús: hay más bendición en dar que en recibir.”

  • Entendemos que es más gratificante dar que recibir.
  • Damos con alegría y sin esperar nada a cambio.
  • Compartimos nuestro tiempo, talentos y recursos.

“No imiten las conductas ni las costumbres de este mundo, más bien dejen que Dios los transforme en personas nuevas al cambiarles la manera de pensar.”

  • Buscamos nuevas maneras de expandir el Reino de Dios
  • Abrazamos el cambio cuando glorifica a Dios
  • La creatividad es una herramienta del reino

“Si afirman que son de Dios, deben vivir como vivió Jesucristo.”

  • Decimos lo que hacemos y hacemos lo que decimos.
  • Somos transparentes en todo lo que hacemos.
  • La confianza se gana viviendo con coherencia.